Si en 1979 el viejo Van fue desde el oscuro final de la calle al lado soleado de la carretera, casi diez años después los chicos de Danza Invisible estuvieron a punto de hacer el trayecto inverso. Y es que hay que tener valor para atreverse con según qué cosas, sobre todo cuando no hay necesidad alguna. Pero, como todo el mundo sabe (y practica a diario), el mundo es de los valientes. Así que la jugada no les salió del todo mal. No se estrellaron. Sólo se quedaron parados a este lado de la carretera.
Versos envenenados. El primer caso del inspector Vivas, de Francisco Javier
Illán Vivas (Reseña nº 1146)
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*Francisco Javier Illán Vivas*
*Versos envenenados. El primer caso del inspector Vivas*
AESC Editores, 2026
Hay novelas que se leen por su trama, otra...
Hace 2 días
1 comentarios:
De tito Van, me quedo con su Everyone, aquella que sonaba en el entierro de Gene Hackman en "Una familia de genios". Espectacular el León de Belfast, Belfast.
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