No hay derecho, dicen algunos. Vaya si lo hay, ya lo creo que hay. De más. Ahí están, las fundamentales, las orgánicas y las ordinarias. La natural y la positiva. La de enjuiciamiento civil y la de enjuiciamiento criminal. La de contratos del sector público. La de presupuestos y la de medidas de acompañamiento. La de memoria histórica. La mosaica y la coránica. Y la de Dios. La de vida. La de la calle. La del silencio. La del deseo. La del más fuerte. La de la selva. La de Murphy. La del Talión. La del embudo. La de la botella. Y todas las demás. Demasiadas. Más que harto me tienen. Se puede estar dentro, fuera, al filo o al margen. O directamente en contra, aunque seas de poco luchar.
La cuenta pendiente, de M.D. Álvarez (4 de 4)
-
El aire se había enfriado con la última luz del sol, y Angie sintió una
punzada de emoción al oír la honestidad sin adornos en su voz.
—Siempre he que...
Hace 4 horas
4 comentarios:
No existe la ley. Existe un tipo que interpreta "esa ley"
Te digo yo que sí. Toneladas de papel. Existe la ley y existe el tipo que la interpreta. Los dos
Y luego está el que sabe que existe, pero le pasan por el forro. Ese es el bueno.
También es una forma de interpretarla, aunque no tan fácil como parece
Publicar un comentario