Como algunas películas antiguas, sobre todo en Navidad. Como los hábitos y las costumbres. Como los uniformes. Como las muletillas y las cantinelas. Como la rima consonante. Como los estribillos. Como las jugadas más interesantes. Como la piedra en la que siempre tropezamos dos veces. Como los lugares comunes y las frases hechas. O como el ajo. Ojo con la historia, que también se repite.
Poemas de la existencia, de Antonio Fernández Fuentes (Reseña nº 1160)
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*Antonio Fernández Fuentes*
*Poemas de la existencia*
La Fragua del Trovador, 2025
La poesía es un acto de rebeldía en el mundo que nos ha tocado vivir...
Hace 1 día
10 comentarios:
Como las modas.
(Habrá a quién le aburra pero, si nada se repitiera nunca, yo me pegaba un tiro. Solo hay que saber qué cosa repetir y qué no)
Yo, por ejemplo, me repito bastante. Me alegra saber que hay quien no lo considera censurable per se
El ajo se repite, bastante.
¿Será por eso lo de ajo y agua?
Diría que no
Vaya
No lo considero nada censurable, de hecho, soy bastante de costumbres y rituales personales y monotonías agradables.
Bien, bien. Vamos bien
necesidad de comprobar:)
Y de aprobar
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