Incapaz de zanjar la cuestión: torear o mirar desde la barrera, jugar o aplaudir, protagonista o espectador, vivir o escribir, cifras o letras, rojo o negro, por él o por todos sus compañeros, renovarse o morir, actuar o soñar. Pero con cuidado, que lo que se sueña se pierde de pronto y ese sueño le supo a poco. Un poco atrapado, sí. Pero no podría vivir por otro. Así que sigue aquí. En España. A las ocho.
La cuenta pendiente, de M.D. Álvarez (4 de 4)
-
El aire se había enfriado con la última luz del sol, y Angie sintió una
punzada de emoción al oír la honestidad sin adornos en su voz.
—Siempre he que...
Hace 4 horas
2 comentarios:
Un poco de todo, mitad y mitad que diría Valdano. Los sueños siempre saben a poco, eso sí que es verdad.
Los dilemas de la vida, las grandes preguntas y las pequeñas encrucijadas no existen en los sueños. Sueños fugaces, que se van al despertar y vuelta al cruce de caminos. Vuelta a la vida, hay que elegir: blanco, negro, gris ...
Publicar un comentario