Incapaz de zanjar la cuestión: torear o mirar desde la barrera, jugar o aplaudir, protagonista o espectador, vivir o escribir, cifras o letras, rojo o negro, por él o por todos sus compañeros, renovarse o morir, actuar o soñar. Pero con cuidado, que lo que se sueña se pierde de pronto y ese sueño le supo a poco. Un poco atrapado, sí. Pero no podría vivir por otro. Así que sigue aquí. En España. A las ocho.
Y sigue amaneciendo, de Antonio Fernández Fuentes (Reseña nº 1172)
-
*Antonio Fernández Fuentes*
*Y sigue amaneciendo*
Ediciones QVE, 2012
Este es el segundo poemario que leo de *Antonio Fernández Fuentes*, a quien
s...
Hace 9 horas
2 comentarios:
Un poco de todo, mitad y mitad que diría Valdano. Los sueños siempre saben a poco, eso sí que es verdad.
Los dilemas de la vida, las grandes preguntas y las pequeñas encrucijadas no existen en los sueños. Sueños fugaces, que se van al despertar y vuelta al cruce de caminos. Vuelta a la vida, hay que elegir: blanco, negro, gris ...
Publicar un comentario