Si en 1979 el viejo Van fue desde el oscuro final de la calle al lado soleado de la carretera, casi diez años después los chicos de Danza Invisible estuvieron a punto de hacer el trayecto inverso. Y es que hay que tener valor para atreverse con según qué cosas, sobre todo cuando no hay necesidad alguna. Pero, como todo el mundo sabe (y practica a diario), el mundo es de los valientes. Así que la jugada no les salió del todo mal. No se estrellaron. Sólo se quedaron parados a este lado de la carretera.
Matar por unas piernas, de Carlos Miranda (Reseña nº 1141)
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*Carlos Miranda*
*Matar por unas piernas*
M.A.R. Editor, mayo 2025
Conocí a Carlos Miranda en la pasada Feria del Libro de Murcia, la del
2025, y dur...
Hace 18 horas
1 comentarios:
De tito Van, me quedo con su Everyone, aquella que sonaba en el entierro de Gene Hackman en "Una familia de genios". Espectacular el León de Belfast, Belfast.
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