A por ellos

13 diciembre 2010

Aún no se me ha pasado el susto de que mi hija cumpliese catorce años, y viene mi hijo con la ocurrencia de alcanzar la docena. Necesito un respiro. Y aunque siempre habrá quien piense que han sido (que hemos sido, en realidad) arrojados a este mundo como un perro sin hueso, yo prefiero seguir viéndolos cabalgar a lomos de su propia vida, como jinetes en la tormenta. Y que dure.

Diario

Diario de un escritor aficionado y perezoso

Banda Sonora

La pequeña historia musical de este Blog

Archivo

Seguidos

Seguidores

¿Alguna pregunta?

 
Vivir del cuento © 2008 Foto y textos, Leandro Llamas Pérez - Plantilla por Templates para Você