Ni ocas, ni gansos. Ni Lucas, ni Donald. Ni a la naranja, ni en confit. El otro. El que empieza como patito feo y termina dando el cante. Y entre una cosa y otra, todo lo demás: el lago, el cuello, Alec Guiness y Grace Kelly, Leda, Rubén Darío, y si es negro, Tyrone Power y Maureen O’Hara. De donde se colige que lo importante es todo lo demás. Aunque el canto, en algunos casos, sea brillante. Y éste es uno de esos casos, seguro. Que no sea el último.
Palmípedos, blancos y en botella
23 noviembre 2009
Publicado por Leandro a las 17:17 5 comentarios
Etiquetas: Banda Sonora
Razones para dejarse matar
20 noviembre 2009
¿Por qué? Sin duda, ésa es la parte oculta del iceberg. Hipótesis habrá tantas como curiosos. Románticas, pasionales, trágicas, poéticas, desesperadas. Algunas en blanco y negro, con Ava Gardner y Burt Lancaster al frente del reparto. Otras en color, con Angie Dickinson, Lee Marvin y John Cassavetes. Pero quizá la única razón sea, sencillamente, que algunas cosas son inevitables. Por veinticinco pesetas cada una: razones. Motivos. O el nombre de los asesinos.
Publicado por Leandro a las 20:22 26 comentarios
Etiquetas: Mucho cuento
La forma en que miras a ese tipo
16 noviembre 2009
Voy a defenderme. A defenderme de los ataques que no me han hecho, de los que creo que me harían si les escuchase, y sobre todo, de los que yo mismo me hago con cierta frecuencia. A justificarme, vamos. Voy a justificarme, a defender mi faceta de perdedor de tiempo patológico, de procrastinador compulsivo. Y en una de sus versiones más actuales: la de lector de blogs. Dice Enrique Vila-Matas que los blogs le aportan información, diálogo, vitalidad… y el siempre necesario caos. Y nunca viene mal un poco de caos en estas vidas nuestras tan ordenadas. Un poco de desorden en este proceso de aprendizaje que tanto dura. Porque hay cosas que uno no sabe que existen, pero existen. Hay cosas que uno no sabe dónde buscar, incluso que no quiere buscar, pero las encuentra. Y hay cosas que le encuentran a uno. Ideas geniales para guiones de nuevas series de televisión o proyectos de realitys televisivos quizá no tan disparatados como queremos pensar. El mapa mundial de blogueros amenazados, detenidos o asesinados. Las tribulaciones de un padre agnóstico ante la Primera Comunión de su hijo. Una berlanguiana secta satánica, paella y pasodoble incluidos. Enérgicas protestas para hacer frente a gravísimos problemas cuya existencia me había pasado desapercibida hasta ahora. Eruditas, entretenidas y, esto lo doy por descontado, absolutamente incomprensibles disertaciones sobre el arte contemporáneo y algunas de sus manifestaciones más significativas. Magníficas reseñas de libros que nunca he leído y que cualquiera sabe si algún día leeré. Cuentos, muchos y buenos cuentos: clásicos, introspectivos, metaliterarios, balcánicos y los que cabalgan de Philip K. Dick a Charles Bukowski. Un paisano, quizá un vecino, que escribe una novela; qué digo una novela, una pistola, una bomba a punto de estallar. Nick Hornby. Por supuesto, Nick Hornby. Música, mucha música. Y esta canción. Esta canción, por sí sola, me justifica.
Publicado por Leandro a las 12:16 21 comentarios
Etiquetas: Banda Sonora
Suscribirse a:
Entradas (Atom)