Una tarde de principios de verano, a la sombra, junto a la piscina, contemplando la felicidad pasajera de los que vienen a ocupar nuestro lugar, y ahogando las emociones, intensas, contenidas, en un gintonic con hielo abundante y unas gotas de limón exprimido. O en ron añejo. O en whisky. O en lo que sea, pero con hielo. Siempre con hielo. Creo que eso es todo lo que podemos ser. Nada mejor. Nada más.
Poemas de la existencia, de Antonio Fernández Fuentes (Reseña nº 1160)
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*Antonio Fernández Fuentes*
*Poemas de la existencia*
La Fragua del Trovador, 2025
La poesía es un acto de rebeldía en el mundo que nos ha tocado vivir...
Hace 2 días