La soledad es relativa. Y sus secuelas, también. No siempre es maldita la condición de solitario. Se cuentan por legión los admiradores del Llanero, los aficionados a jugarlo con baraja francesa o española, y las mujeres felices después de recibir uno como regalo. En fin… de mis soledades vengo, a mis soledades voy. Y ya sabes: si Soledad te invita a un trago, quiere decir que va a cerrar.
Aclis, la diosa del suspiro final, de M.D. Álvarez
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Por mucho que le dijeran, él la seguía queriendo a pesar de ser la diosa de
la oscuridad, hija de Nix. Sin embargo, sentía una especial debilidad por
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Hace 1 día