El jefe estaba tratando de cuadrar el presupuesto para el próximo ejercicio. Me
llamó para consultarme si un determinado gasto de mi departamento se podría
considerar prescindible. Todo un detalle por su parte. El de consultarme, no el
de considerar prescindible el gasto; pobre gasto, qué culpa tendrá él. El caso
es que le dije que sí, por supuesto, faltaría más. Luego pensé. No suelo
hacerlo en horas de trabajo, pero hice una excepción. Pensé que ése era el único
gasto específico de mi departamento. Se podría decir que todo lo demás entraba
en las partidas de gastos comunes de la empresa: suministro eléctrico, teléfono, limpieza, acceso
a Internet, programas de ofimática, material de oficina: papel, bolígrafos, tinta
de la impresora. Más tarde caí en la cuenta de que estaba equivocado, aún había
otro gasto específico en el departamento: yo.
Stand By - Extremoduro
-
Hoy es un día triste para la música. Hoy nos ha dejado a los 63 años ese
genio de la música llamado Robe Iniesta. Así que mi canción de hoy, es para
uno...
Hace 14 horas