Ni ocas, ni gansos. Ni Lucas, ni Donald. Ni a la naranja, ni en confit. El otro. El que empieza como patito feo y termina dando el cante. Y entre una cosa y otra, todo lo demás: el lago, el cuello, Alec Guiness y Grace Kelly, Leda, Rubén Darío, y si es negro, Tyrone Power y Maureen O’Hara. De donde se colige que lo importante es todo lo demás. Aunque el canto, en algunos casos, sea brillante. Y éste es uno de esos casos, seguro. Que no sea el último.
Aclis, la diosa del suspiro final, de M.D. Álvarez
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Por mucho que le dijeran, él la seguía queriendo a pesar de ser la diosa de
la oscuridad, hija de Nix. Sin embargo, sentía una especial debilidad por
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Hace 2 días