En contra de la guerra, sí. Y de sus secuelas. Pero mucho más que eso. A favor de los niños. Y de su mundo. Y de su inocencia. Sobre todo, de su inocencia. Y en contra de la corrupción del mundo de los adultos. Por la inocencia perdida. Con todas las consecuencias. En la realidad y en la ficción, en la vida y sobre el papel. Como Holden Caulfield recién expulsado pateando las calles de New York. Un día perfecto. Un día perfecto para el pez plátano.
Los Pilares Cósmicos, de M.D. Álvarez
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Los Pilares Cósmicos eran el lugar donde un cúmulo de cuásares y jóvenes
galaxias se formaban, pero algo estaba pasando: los observatorios
astronómico...
Hace 16 horas