¿Sí? ¿Y para qué? ¿Y si no me gusto? ¿Y si resulta que no me caigo bien? Y lo que es peor, ¿y si luego no me dejo en paz? ¿Y si no dejo de escuchar esa voz? Una vez que te conoces, es muy difícil acallarla. Una vez que te conoces, es casi imposible escapar. Y si lo intentas, el precio puede llegar a ser muy alto. La huída te puede salir cara. Así que, al final, acabas conversando con el hombre que siempre va contigo. Porque, digan lo que digan, nadie puede escapar sin más. Más pronto o más tarde, William Wilson te da alcance.
Un sitio donde estar a salvo, de Eduardo Quijano (Reseña nº 1150)
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Eduardo Quijano
*Un sitio donde estar a salvo*
Coleman Ediciones, 2025
Hay libros que te dejan perplejo, otros te aplastan, y otros casi te
vuelven lo...
Hace 17 horas