Incapaz de zanjar la cuestión: torear o mirar desde la barrera, jugar o aplaudir, protagonista o espectador, vivir o escribir, cifras o letras, rojo o negro, por él o por todos sus compañeros, renovarse o morir, actuar o soñar. Pero con cuidado, que lo que se sueña se pierde de pronto y ese sueño le supo a poco. Un poco atrapado, sí. Pero no podría vivir por otro. Así que sigue aquí. En España. A las ocho.
Literatura, amigo Thompson (1988-1989)
-
Nada como volver a MS-O y a La ruta del aventurero y a Pío Baroja, y a esas
frases de la página nueve (tanto o más que ese “Bienvenido [o bienvenido] a
mi ...
Hace 3 horas