La primera vez que me contaron esta historia corría el mes de agosto de 1989. Aunque parezca increíble, corría también una ligera brisa en la Chopera del Parque de El Retiro, en el cine al aire libre. Doble programa doble. Dos pantallas espalda contra espalda y dos películas en cada pantalla. El espectador elige, y Eva, Joaquín y yo elegimos la última de John Huston. A pesar de los diecinueve años que han llovido desde entonces, recuerdo que a Eva no le gustó. Todavía era muy joven para dejarse llevar por eso que llamó filosofía del desencanto; de hecho, creo que todavía lo sigue siendo. A mí sí, a mí me impresionó, como me impresionó la indiferencia de Eva, por contraste y porque tengo su criterio por inteligente y más que fiable. Bastante más que el mío, por cierto. Por eso no puedo asegurar que este cuento vaya a ser de vuestro agrado. Porque a mí, no sólo entonces, ni algunos años más tarde, cuando lo leí por primera vez, sino cada vez que vuelvo sobre él, me conmueve. Desde los pies de Lily, la criada, hasta las almas y los cuerpos que reposan bajo la nieve, la presencia de los muertos en la historia es permanente. Pero no es un cuento de miedo… salvo que uno tenga miedo de sus propios Michael Furey.
Star City. Primera temporada.
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Star City tiene al principio un aire entre La vida de los otros y Chernobyl
que ya ilustra lo que se nos viene encima. Pero como en FAM (de ahí vienen
todo...
Hace 1 día